jueves, 12 de junio de 2014

Perdida.

Creo que nunca me sentí tan perdida como ahora. Es irónico, cuando más claras tengo las cosas, más perdida me hallo.

Siempre que empezaba algo pensaba que saldría bien, ponía todas mis ganas y todas mis fuerzas y al final… todo se acababa. Algunas cosas venía bien que acabasen y otras… pues eso. 

Cuando te vi mirándome mientras yo no dejaba de hablar, supe que quería que fueras tú, quería verte a ti siempre sentado enfrente de mi escuchando cosas sin sentido y que quizá nuca nadie entendería. Siempre… si yo ni siquiera creo en esa palabra, pero la veía en tus ojos, por primera vez creí en esa palabra, tú decías siempre y sonaba como la verdad más grande del mundo, como si eso existiese, como si de verdad existiese una persona capaz de quererme durante tanto tiempo. Y entonces lo supe,supe que no quería que esto acabase, que eso que ni siquiera había empezado, no quería que acabase, que si esto acababa no sería de lo que viene bien acabar.

No sé si lo recuerdas, no ha pasado tanto tiempo, tú decías: “para mi eres perfecta”. Y ahora… ahora no sé, debí esconder mal mis defectos y los encontraste antes de tiempo o quizás tenía demasiados para esconderlos todos,  y ahora parece que todo se derrumba y ni yo sé permanecer en pie. Perdí las ganas, perdí las fuerzas y lo perdí todo. Te perdí a ti, no sé cómo, ni por qué, pero te perdí.


Y aquí estoy tratando de sonreír a todo estúpido que pregunta que tal estoy, quien coño necesita preguntar eso cuando te acaban de ver perder lo más importante que has tenido nunca. “Estoy”, esa es mi respuesta, por qué no puedo estar bien, no sin ti. Sólo estoy, sin más, sin ti. 

lunes, 17 de marzo de 2014

Algo cambia al mirarla.

Le ve, pero no le llama la atención, no es alguien para ella, o eso piensas en ese momento. ¿Cómo saberlo si tan siquiera han hablado? Pero no, mejor dejarse de líos, es más fácil así. Pero él no opina igual asique se acerca. Algo cambia cuando la mira de cerca… Apenas sonríe, pero cuando lo hace, tiene la sonrisa más bonita que jamás haya visto.
Aunque intenta alejarse, no siempre funciona, todos necesitamos alguien que nos haga sonreír y él lo hace, hace que ella se sienta especial, única. No piensa en el mañana, piensa en el hoy, en ellos.

Aún no se lo cree, alguien que hace dos días no era nadie, ahora es la razón de que sonría.



Nunca es fácil.

Siempre es jodido querer a alguien, aún cuando es correspondido.

No es fácil vivir pensando en otra persona antes que en ti. No es fácil levantarte cada mañana sin sus buenos días y no es fácil acostarte sin tenerle a tu espalda abrazándote. Tampoco es fácil sonreír cuando lo único que te apetece es llorar y no es fácil fingir indiferencia cuando llega tarde.


Aunque te quieran ninguna persona está siempre cuando le necesitan y eso duele. No es que no te quiera, es que nadie puede estar siempre, igual que tú no puedes estar siempre para alguien. 

Es jodido tener un mal día y no poder tenerle al lado y sentir ese vacío que te hace pensar si no está porque no quiere o porque no puede, te hace replantearte cosas que quizás si él estuviese no harías, te hace dudar. ¿Te das cuenta? Un puto día te hace dudar, ¿y el resto de los días, los trescientos sesenta y cuatro días restantes que pasa?, que se te olvidan por un mal día. Pero somos así, el ser humano es así, quiere las cosas aquí y ahora y no siempre puede ser así. 

Tu sonrisa como el mejor de los accesorios.

Ese momento en el que tú sabes lo que quieres pero la persona de enfrente necesita tiempo para saber si quiere lo mismo, ves cómo sigue su vida para aclararse o no, y tú te estancas. Comete errores o aciertos pero se olvida que tú estas ahí, esperando por él. Entonces decides seguir y cuando crees que has dejado de esperar, aparece, aparece con esa increíble sonrisa que hacía que se te olvidase el mundo, esa que sabias que era por ti y que no solía lucir muy a menudo, pero que era el accesorio que mejor le quedaba y que mejor sabias lucir tú. Y entonces ves que nunca dejaste de esperarle.

Vuelves al principio, crees que estáis en el mismo punto y solo falta que uno de los dos dé el paso, pero ninguno lo hace, uno por miedo y el otro… quizás porque nunca termino de aclararse.

Nada dura para siempre. No siempre será así, llegara un momento que te cansarás de creer que has dejado de esperar para pasar a dejarlo de verdad, y entonces dará igual que aparezca su sonrisa, entonces dará igual lo que haga.


A pesar de que no conseguirás ningún accesorio qué te quede mejor que su sonrisa, acabaras sustituyéndolo por un collar de perlas.



Ni mil terremotos.

Cuando crees que lo tienes todo es cuando pasa algo que lo destruye, es como un terremoto, cuando crees que has vuelto a construir todo lo que el terremoto arrasó, llega otro, quizás más grande, quizás más pequeño, pero otro al fin y al cabo. Te levantas y sigues, porque si no lo haces tú nadie lo va hacer por ti, y sonríes, porque eso es lo que te dicen que debes hacer. No dejas de escuchar, que todo volverá a estar bien, pero el tiempo pasa y las cosas no cambian. Gente nueva quizás, pero los mismos problemas de siempre.

Que la gente se vaya no siempre implica que la olvides, hay gente que quizás por errores tuyos o de otros jamás vuelvan y lo peor es que no lo olvidaras, vendrá gente nueva pero nunca la misma, trataras de no cometer el mismo error que cometiste, pero cometerás uno más grave, no dejar de pensar en la persona que se fue. No siempre será así, algún día, llegara alguien que cambiara las cosas, alguien que te hará ver que por mil terremotos que haya, hay algo que nunca debería caerse, TU SONRISA, y esta vez no será una pose, esta vez será real.

Dicen que detrás de una tormenta siempre sale el sol, no dejes que nadie ni nada te encierre entre nubes.



Intento fallido.

A veces pienso que ya es hora de mandarlo todo a la mierda y seguir sin ti, sin tus cambios de humor, sin tus desaires, sin todos esos momentos en los que siento que soy la única que quiere esto, que te quiere a ti. Pero que digo, si ni siquiera consigo amanecer sin pensar en la última vez que me sonreíste, en cómo me abrazabas, en todos esos momentos que vivimos lejos de aquí, solos, tu y yo. He intentado convencerme que sin ti estoy mejor, pero a quien quiero engañar si cada vez que pienso que llega el final se me corta la respiración y comienzo a temblar.Alguien dijo que cuando algo te importa hay que echarle valor para conseguirlo, yo creo que quien dijo eso nunca vivió una historia como la nuestra, más bien, nunca te conoció a ti.

¿Cómo terminas con algo que nunca ha empezado? ¿Cómo consigues amanecer si la única razón que tenías para hacerlo era él? Siempre dije que era el mundo el que complicaba las cosas, “si quieres a alguien se lo dices y si no es reciproco pues a otra cosa.” Luego te conocí y cambio todo, bueno, en realidad no, lo que paso es que yo pase a complicarlo todo como el resto del mundo, ya no era un “si le quieres se lo dices y si no es reciproco a otra cosa”, ahora eras “o tu o ninguno”, el problema es que nunca llegaste a entenderlo y yo no quise entender que tu “o ella o ninguna” jamás seria yo.Duele intentar pasar página y que en cada puto capitulo, cada puto libro que abra sigas estando tú, ¿sabes?, me rindo, no te voy a echar de mi vida, ni te voy a obligar a quedarte, simplemente tratare de seguir la mía queriéndote y sin pensar en que pasará.